Este proyecto tiene por objetivo detectar el funcionamiento de los sistemas de selección de jueces, su grado de transparencia, su publicidad y difusión, así como la participación que se otorga a la ciudadanía y en comprobar si se exige o no a los integrantes del Consejo la fundamentación en la toma de decisión en lo que respecta a la selección de los nuevos integrantes de la justicia.
Pretende establecer una estrategia de incidencia ciudadana a partir de la difusión del sistema de nombramiento de jueces, los criterios de evaluación adoptados por el Consejo de la Magistratura, así como las vacancias pendientes de conformación en ternas. Asimismo busca dar a conocer a la ciudadanía cuál es el perfil de los distintos postulantes a determinados cargos, de tal manera que ésta pueda formarse una idea acabada de quiénes son los potenciales jueces a ser nombrados por la Corte Suprema de Justicia.
Históricamente el proceso de selección de magistrados judiciales ha adolecido de numerosos inconvenientes y cuestionamientos. Antes de la vigencia de la Constitución de 1992 eran designados directamente por el Poder Ejecutivo, lo cual implicaba la digitación e injerencia de este Poder del Ejecutivo en el Poder Judicial. A partir de la sanción de la Constitución de 1992, dicha tarea fue encomendada al Consejo de la Magistratura.
Todo el proceso de selección de magistrados, sistemas de nombramiento y los criterios de evaluación - comenzando por la presentación de las carpetas de los candidatos que contienen datos relevantes en cuanto a su capacidad profesional y su idoneidad, así como la determinación exacta del o los cargos para los que se postulan, el listado completo de los aspirantes a determinado cargo y el puntaje que se va asignando a cada uno de ellos de tal manera a que los mejor calificados integren finalmente la terna - resultan desconocidos a la ciudadanía, que de esta manera no sabe quiénes son ni cuál es el perfil de los que el día de mañana puedan eventualmente juzgarlos.
Por otro lado, una vez que se producen las vacancias en el Poder Judicial, la Corte Suprema de Justicia comunica este hecho al Consejo de la Magistratura, que llama a concurso a los interesados. Muchas veces el proceso de selección se detiene porque el Consejo no conforma las ternas para las vacancias producidas, y el cargo queda sin titular por mucho tiempo. Se han dado casos en que se ha demorado en llenar una vacancia alrededor de dos años, con el consiguiente impacto que ello genera en la administración de justicia. |